Todo proyecto necesita una hoja de ruta que oriente su desarrollo. El Plan de Negocios cumple ese papel: define el rumbo, los recursos y las estrategias para alcanzar objetivos. Elaborado con rigor técnico, se convierte en una guía para decidir, controlar y crecer con bases sólidas. Aquí, el Dr. Rodolfo Garro analiza su valor como herramienta estratégica para la gestión empresarial.

ARTÍCULO PUBLICADO EL 2025-11-28
Edición N. 148 - Noviembre / Diciembre 2025

NOTAS DE AUTOR

Dr. Rodolfo Garro Artusio Dr. Rodolfo Garro Artusio Licenciado en Administración (A-239).
Contador Público (C-2980).
Consejo Profesional de Ciencias
Económicas de San Juan.
* Este artículo se desprende de una capacitación llevada a cabo por el Instituto de Postgrado e Investigación Técnica (IPIT) de nuestro Consejo Profesional. Consulte al IPIT acerca de la disponibilidad de sus cursos en internet o por nuevas ediciones de esta formación.

La elaboración de un Plan de Negocios (PN) constituye una práctica ampliamente reconocida en la literatura de administración y en el ámbito profesional por su valor como instrumento técnico de apoyo a la toma de decisiones. No se trata únicamente de un documento formal, sino de una representación sistemática de la esencia de una organización: quién es, qué aspira a ser, hacia dónde se dirige y cómo planea lograrlo. Un buen Plan de Negocios comunica una idea, analiza su viabilidad y permite estructurar estrategias focalizadas que integran las dimensiones comercial, económica y financiera del proyecto.

Su utilidad trasciende la búsqueda de financiamiento o el mero análisis de la conveniencia. Es, ante todo, una herramienta de gestión, capaz de orientar las decisiones de directivos, emprendedores y empresarios, y de brindar información confiable a usuarios externos como acreedores, inversores, clientes o entidades públicas. Desde esta perspectiva, el PN se transforma en una pieza clave para la planificación y el control, donde el Licenciado en Administración puede ejercer un rol de auditoría y aseguramiento sobre la razonabilidad del documento.

En Argentina, la Resolución Técnica Nº 49 de la FACPCE proporciona el marco teórico y normativo que regula la elaboración, revisión y emisión de informes sobre planes de negocios. Su objetivo es unificar criterios, elevar la calidad técnica de los documentos y aportar confiabilidad a la información presentada. La intervención profesional, respaldada por esta norma, otorga una opinión autorizada que refuerza la credibilidad del plan y amplía su valor para la toma de decisiones estratégicas.

El marco conceptual de la RT 49 establece una estructura mínima de diez secciones, que garantizan una visión integral del proyecto. Estas incluyen:

El Licenciado en Administración encuentra en la RT 49 un marco técnico que respalda su intervención en la elaboración de planes de negocios, fortaleciendo la calidad y credibilidad de la información que guía a las organizaciones.

a. Resumen Ejecutivo, con las variables clave y conclusiones;
b. Descripción del Negocio, donde se fundamenta la idea y se expresan misión, visión y objetivos estratégicos;
c. Producto o Servicio, que define la propuesta de valor y la ventaja competitiva;
d. Descripción del Sector, que analiza el entorno y las tendencias del mercado;
e. Estrategias de Comercialización, que detallan las acciones de venta y marketing;
f. Gestión y Personal, centrada en la estructura organizacional y los recursos humanos;
g. Protección y Normativa, que aborda el marco legal y regulatorio;
h. Plan de Puesta en Marcha, que establece cronogramas y plazos;
i. Análisis de Riesgo, que evalúa escenarios y sensibilidad; y
j. Plan Económico-Financiero, que proyecta inversiones, ingresos, costos y rentabilidad (VAN, TIR y punto de equilibrio).

Un buen Plan de Negocios comunica una idea, analiza su viabilidad y permite estructurar estrategias focalizadas que integran las dimensiones comercial, económica y financiera del proyecto.

Cada una de estas secciones se interrelaciona, ofreciendo una visión sistémica del negocio. En la práctica profesional, el PN se convierte en un documento vivo, que debe ser revisado, actualizado y monitoreado, especialmente en contextos de alta volatilidad económica como el argentino.

Durante las capacitaciones desarrolladas por la Comisión de Licenciados en Administración del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia de Buenos Aires (CPCEPBA) – Delegación La Plata, se ha trabajado sobre casos testigo que permiten trasladar los principios de la RT 49 al terreno real. Un ejemplo ilustrativo es el de una empresa familiar de servicios de limpieza que proyectó la creación de una nueva unidad de negocio: una lavandería industrial. El proyecto surgió como una estrategia de diversificación y aprovechamiento de una oportunidad coyuntural: la adquisición anticipada de maquinaria de gran porte y alta eficiencia, antes de la crisis cambiaria de 2018. Esta decisión temprana otorgó a la firma una ventaja competitiva significativa frente a las restricciones posteriores a las importaciones.

Más que un documento formal, el Plan de Negocios es una herramienta dinámica que integra análisis, planificación y control, ayudando a las organizaciones a proyectar su crecimiento.

La nueva unidad, de carácter intensivo en capital, se orienta principalmente al mercado corporativo (B2B), con foco en los segmentos hospitalario, hotelero y gastronómico de San Juan. De manera complementaria, se prevé atender al público general (B2C) en servicios de limpieza y planchado de ropa de cama y cortinados. Su propuesta de valor reside en la incorporación de tecnología de punta que permite la esterilización por barrera sanitaria mediante vapor de agua, evitando el uso de productos químicos agresivos. Además, ofrece un servicio integral de lavado, planchado y entrega, poco habitual en el mercado local.

En la práctica profesional, el PN se convierte en un documento vivo, que debe ser revisado, actualizado y monitoreado, especialmente en contextos de alta volatilidad económica como el argentino.

Este caso evidencia cómo el Plan de Negocios, cuando es elaborado bajo estándares profesionales, se transforma en un instrumento de gestión estratégica y no solo en un requisito formal. Permite identificar riesgos, analizar escenarios alternativos, optimizar recursos y evaluar el impacto real de las decisiones empresariales. La profundidad del análisis es lo que marca la diferencia: más que la extensión del documento, lo que importa es la solidez del razonamiento y la consistencia técnica del contenido.

En definitiva, el Plan de Negocios representa una oportunidad para que los Licenciados en Administración fortalezcan su campo de actuación profesional, aportando valor a las organizaciones a través de informes confiables, fundamentados y útiles para la toma de decisiones. Desde la Comisión de Licenciados en Administración de la Delegación La Plata del CPCEPBA, se continúa trabajando activamente en la difusión y capacitación sobre esta temática, promoviendo la aplicación práctica de la RT 49 y consolidando el rol del Licenciado en Administración como garante de calidad y confiabilidad en los procesos de planificación empresarial.

Los contenidos que se publican son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no expresan necesariamente el pensamiento de los editores.


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