La IA y la automatización de procesos ya se integran al trabajo contable y permiten acelerar tareas repetitivas como la carga de comprobantes, registraciones, conciliaciones y controles formales. Combinadas con RPA, estas tecnologías pueden leer documentación, extraer datos y generar asientos, liberando tiempo para el control, el análisis, la interpretación y el asesoramiento. El desafío radica en adoptarlas con criterio: no todas las herramientas sirven para lo mismo y su uso exige aprendizaje y validación. Aún con estos avances, la tecnología no decide ni asume responsabilidades: es por eso el juicio profesional sigue siendo clave para validar la información y sostener las decisiones. En esta nota, el Dr. Ignacio Barrios repasa usos concretos de la IA en estudios contables, criterios para elegir herramientas y los aspectos del rol del contador que continúan siendo insustituibles.

ARTÍCULO PUBLICADO EL 2026-02-13
Edición N. 149 - Enero / Febrero 2026

NOTAS DE AUTOR

Dr. Ignacio Barrios Dr. Ignacio Barrios Contador Público (Tomo 165, Folio 49)
y Licenciado en Administración (Tomo 9, Folio 173)
Consejo Profesional de Ciencias Económicas
de la Provincia de Buenos Aires.
Profesor universitario.
* Este artículo se desprende de un trabajo
presentado durante las 1ras Jornadas Provinciales
de Actualización en Ciencias Económicas organizadas por la Delegación Avellaneda de nuestro Consejo Profesional, que tuvieron lugar el 26 y 27
de noviembre del 2025.

La inteligencia artificial (IA) y la automatización de procesos se integran día a día en las tareas de nuestra profesión. En los últimos años, estas tecnologías dejaron de estar reservadas a grandes consultoras y comenzaron a ser accesibles para estudios de distinta escala.

Ahora, más allá del impacto tecnológico, el desafío profesional consiste en comprender sus aplicaciones reales, definir criterios de uso y preservar el rol indelegable del profesional en el proceso, el control, la interpretación y la responsabilidad sobre la información.

Frente a este escenario, resulta necesario analizar cómo la IA puede aplicarse en tareas concretas, qué aportes le realiza a la práctica profesional y cuáles son los aspectos que continúan siendo irremplazables en el trabajo del contador.

Al mismo tiempo, es importante reconocer que la oferta de herramientas de inteligencia artificial es en la actualidad muy amplia y su aplicación práctica en el día a día profesional aún se encuentra en una etapa inicial. La adopción de estas herramientas no trae soluciones inmediatas: lleva tiempo y requiere una curva de aprendizaje que puede ser amplia. Sin embargo, el cambio ya comenzó, y quedarse al margen implica correr el riesgo de perder eficiencia y competitividad profesional.

Pero calma: la contabilidad no está frente a un reemplazo o sustitución, sino frente a una transformación de sus herramientas de trabajo. Algo que ha sucedido siempre, pero ahora a un ritmo mucho más rápido.

 

De tareas operativas a procesos automatizados

La práctica contable incluye históricamente una gran cantidad de tareas repetitivas, como la carga de comprobantes, registración de asientos, conciliaciones, controles formales y verificaciones mecánicas. Estas tareas, aunque necesarias, consumen tiempo y recursos que podrían destinarse a actividades de mayor valor profesional al incorporar nuevas tecnologías.

La Automatización Robótica de Procesos (RPA) no es una novedad en la práctica profesional: desde hace años se utilizan herramientas como UiPath o Power Automate para realizar tareas repetitivas, estructuradas y basadas en reglas.

Mediante este tipo de soluciones —en muchos casos desarrolladas o complementadas con lenguajes como Python— es posible crear flujos que leen documentos, extraen datos, aplican reglas predefinidas, generan asientos contables y los registran directamente en los sistemas.

La diferencia actual radica en la integración de inteligencia artificial a estos procesos. La RPA tradicional ejecuta acciones; la RPA asistida por IA permite, además, trabajar con información menos estructurada, reconocer patrones, mejorar la lectura de documentos y enriquecer el proceso automatizado.

 

La importancia del criterio profesional

En todos los casos, los procesos actúan bajo parámetros definidos por el profesional en Ciencias Económicas. La IA no interpreta ni decide: ejecuta reglas y asiste. La automatización no reemplaza el criterio profesional, sino que lo preserva, reduciendo la carga operativa y mejorando la eficiencia.

Desde hace un tiempo, la inteligencia artificial comenzó a utilizarse en estudios contables como herramienta de apoyo para distintas tareas: análisis y resumen de normativa, organización de la información, redacción de documentación, revisión de criterios y asistencia conceptual.

Pero, hay que considerar que lo modelos de lenguaje como ChatGPT, NotebookLM, DeepSeek, Gemini o Claude, entre otros, no cumplen la misma función ni deben utilizarse indistintamente. La clave no está en la herramienta en sí, sino en el criterio con el que se la aplica.

La automatización ejecuta procesos definidos por el contador, sin sustituir el control ni la responsabilidad profesional.

¿Para qué sirve cada una? Criterios de uso

La elección de la herramienta de IA adecuada depende fundamentalmente del tipo de tarea y del nivel de control que se requiera sobre la información. Para un uso general y transversal, con consultas rápidas, proyecto, análisis o asistencia conceptual, ChatGPT sigue siendo la herramienta más flexible y versátil.

Pero si lo que necesitamos es que la IA trabaje exclusivamente con documentación propia o fuentes delimitadas, como normativas específicas, NotebookLM es sin dudas la mejor opción, ya que permite cargar archivos para generar resúmenes, esquemas o presentaciones sin recurrir a información externa, minimizando así las denominadas "alucinaciones" propias de la IA.

Para muchos estudios contables, la automatización es una respuesta práctica al volumen de tareas repetitivas y a la necesidad de ganar eficiencia, reducir errores y liberar tiempo para el control y el asesoramiento profesional.

En cambio, DeepSeek se destaca para la lectura y análisis de archivos PDF, comprobantes escaneados o documentación compleja. Su ventaja técnica radica en acceder a la estructura interna del archivo —texto incrustado, metadatos y capas ocultas—, no solo a la representación visual, y ofrece un buen desempeño en OCR, todo dentro de una versión gratuita con amplia funcionalidad.

Si hablamos de Gemini, es especialmente recomendable para tareas que involucren búsqueda de información actualizada y acceso a datos en tiempo real, aprovechando la integración nativa con los servicios de Google. Es robusto en análisis web, síntesis de información reciente y está adaptado al ecosistema Google Workspace.

Ahora, cuando el trabajo requiere un enfoque técnico especializado, como análisis de código, desarrollo de automatizaciones o diseño de lógica de procesos, Claude ofrece un rendimiento sobresaliente, especialmente valioso para profesionales con conocimientos de programación.

Por su parte, Perplexity se especializa en investigación con citas y búsqueda en tiempo real, ideal cuando se necesita información actualizada y fuentes verificables para trabajos académicos, análisis profesionales o consultas que requieren datos recientes.

Entre otras alternativas, Mistral ofrece buen rendimiento en tareas variadas con eficiencia, y Qwen es sólida para procesamiento multilingüe y razonamiento. Finalmente, para el desarrollo de aplicaciones, se puede optar por Replit —ideal para iniciarse con un umbral técnico bajo— Google AI Studio, que permite crear soluciones profesionales integrando modelos de IA en entornos controlados y escalables.

Estas recomendaciones sirven como guía inicial basada en las fortalezas actuales de cada plataforma. Dado que la IA avanza a gran velocidad, con actualizaciones, nuevos modelos y aplicaciones emergentes, lo ideal es mantener una mirada flexible y atenta a cómo evolucionan estas herramientas, adaptando su uso a las necesidades específicas de cada proyecto en un contexto en constante transformación.

Con más de 800 millones de usuarios semanales, ChatGPT empuja la adopción de IA generativa en todo tipo de organizaciones, incluidos estudios contables.

Automatización de procesos (RPA) en estudios contables

Además del uso de inteligencia artificial, la automatización de procesos mediante RPA se presenta como una herramienta especialmente valiosa para los profesionales en Ciencias Económicas. Estas soluciones permiten replicar acciones humanas sobre sistemas existentes, sin necesidad de modificar el software contable utilizado.

Entre las herramientas más utilizadas se destaca UiPath, plataforma ampliamente adoptada en entornos empresariales, que permite automatizar tareas como carga de información, descarga de reportes, validaciones cruzadas e interacción con sistemas web y aplicativos oficiales. También existen soluciones como Make, n8n y Zapier, utilizadas para integrar aplicaciones y coordinar flujos de trabajo. En todos los casos, la automatización ejecuta procesos definidos por el contador, sin sustituir el control ni la responsabilidad profesional.

A su vez, uno de los avances más concretos en la práctica contable es la posibilidad de integrar IA y RPA para la lectura y registración automática de comprobantes y documentación operativa. Mediante OCR, validaciones y reglas contables, hoy es posible identificar datos relevantes, clasificarlos según su naturaleza, generar asientos contables preliminares y someterlos a revisión profesional.

Registrar todo un año de Planes de Pagos, Asientos de IVA, devengamiento de intereses, asientos de sueldos, o casi cualquier otra registración se puede hacer en cuestión de minutos cuando se aplica RPA más IA. Con estas herramientas se mejora la eficiencia operativa, se reducen errores y se fortalecen los controles internos, sin delegar la responsabilidad profesional.

La tecnología no decide ni asume responsabilidades. El juicio profesional sigue siendo indelegable.

Automatizar sin perder control

La incorporación de inteligencia artificial y automatización no altera el corazón de la profesión contable. El contador sigue siendo responsable del criterio aplicado, de la consistencia de la información y de las decisiones que se toman a partir de ella.

Lo que cambia es la asignación del tiempo profesional: menos horas destinadas a tareas mecánicas y más tiempo para control, análisis, interpretación y asesoramiento. Las herramientas evolucionan, los procesos se automatizan y la tecnología avanza. Sin embargo, el criterio profesional, el control y la responsabilidad continúan siendo funciones esenciales del profesional.

La tecnología no decide ni asume responsabilidades. El juicio profesional sigue siendo indelegable.

Los contenidos que se publican son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no expresan necesariamente el pensamiento de los editores.


TAGS •

contador, ciencias económicas, inteligencia artificial, tecnología, profesional, ChatGPT, estudio contable, automatización de procesos, responsabilidad,
Vorknews Sistema para diarios online