La Caja de Seguridad Social cuenta con prestaciones orientadas a acompañar distintas situaciones de la vida familiar de sus afiliados. Una de ellas es el subsidio por hijo incapacitado a cargo, destinado a profesionales con hijos mayores de 18 años que continúan requiriendo acompañamiento. En esta nota, la Dra. Teresa Molina comparte su experiencia y permite conocer una prestación de la Caja que acompaña más allá de la etapa jubilatoria.

Nuestra Caja de Seguridad Social contempla prestaciones orientadas a acompañar situaciones familiares específicas. Una de ellas es el subsidio por hijo incapacitado a cargo, destinado a afiliados con hijos mayores de 18 años que, por su condición, continúan requiriendo acompañamiento y se encuentran a cargo del profesional.

La Dra. Teresa Molina, Contadora Pública (Tomo 53, Folio 78, CPCEPBA) comenzó a estudiar Ciencias Económicas a los 17 años. Aunque al principio no tenía del todo definido qué carrera elegir, encontró en la profesión un camino posible a partir de una referencia familiar y de su interés por las materias vinculadas a los números.

Tenía un primo que en ese momento se había recibido hacía poco de contador y era un referente. Además, me gustaba mucho matemática”, recuerda la colega, que estudió en la Universidad de Buenos Aires, hizo buena parte de su carrera mientras trabajaba en relación de dependencia y, años más tarde, decidió volver a Bragado junto a su familia.

Ese regreso marcó también el inicio de una nueva etapa profesional. “Ahí recién arranqué con el estudio contable propio. Yo tenía 40 años, así que tenía unos cuantos años de trabajo, pero no de profesión independiente”, recuerda Teresa. Hoy, tres décadas después, el estudio sigue creciendo con la incorporación de contadores jóvenes, mientras ella comienza a reorganizar algunas tareas y a delegar parte de sus responsabilidades.

Casada y con tres hijos, el mayor es profesor de Educación Física y trabaja como jefe de preceptores en un colegio secundario; su hija estudió Turismo y vive en Nueva Zelanda; y su hijo menor colabora actualmente en el estudio familiar.

Si tuviera que definir el subsidio, diría que es muy útil. Es un apoyo y un respaldo que ayuda a cubrir algunos costos que no están cubiertos por otro tipo de obra social o prepaga.
La tecnología puede simplificar el acceso, pero el valor está en lo que habilita: que una prestación de la Caja llegue de forma más ágil a la vida cotidiana de sus afiliados.

Cuando la información llega a tiempo

Teresa supo de la existencia del subsidio a través una edición impresa de la revista RePro. Luego de leer la noticia, se acercó a la Delegación Bragado, donde recibió orientación sobre el trámite y la documentación necesaria para solicitar la prestación.

Fui a la Delegación, consulté y me explicaron sobre la documentación a presentar. El trámite fue rápido y la atención muy buena”, destaca la Dra. Molina.

En su experiencia, el subsidio representa una herramienta útil para afrontar gastos vinculados a apoyos y tratamientos cotidianos que no siempre encuentran la cobertura de las obras sociales. “El subsidio facilita mucho las cosas porque tenemos una prepaga, pero no es sencillo que hagan coberturas de tratamientos permanentes”, explica la profesional, entre los que enumera sesiones de kinesiología, gimnasio, natación y pilates.

Para el tratamiento habitual y cotidiano el subsidio viene muy bien. También nos sirvió para elementos que necesitaba, como un andador para caminar”, grafica la profesional.


Una Caja presente más allá de la jubilación

Para la Dra. Molina, el valor de la Caja no se agota en la dimensión previsional. En su experiencia, las prestaciones sociales, los subsidios y las líneas de apoyo económico tienen un peso importante en la vida concreta de los afiliados.

El subsidio ayuda mucho. También he sacado préstamos hipotecarios y personales en la Caja que me sirvieron y fueron totalmente pagables”, remarca la colega, al tiempo que agrega: “Es algo sencillo para tramitar. Ahora es más práctico todavía porque es directamente con transferencia y no hay que hacer trámites engorrosos, los requisitos son totalmente cumplibles”.

En la Delegación Bragado, Teresa encontró la orientación necesaria para iniciar el trámite y conocer mejor las herramientas de acompañamiento de la Caja.

Difundir para que otros puedan acceder

Uno de los puntos que más remarca Teresa es la importancia de que los afiliados conozcan la existencia de estas prestaciones. Muchas veces, los beneficios están disponibles, pero no todos saben que pueden consultarlos o iniciar el trámite.

Si tuviera que definir el subsidio, diría que es muy útil. Es un apoyo y un respaldo que ayuda a cubrir algunos costos que no están cubiertos por otro tipo de obra social o prepaga”, resume la profesional perteneciente a la Delegación Bragado.

La premisa es clara: conocer los beneficios también forma parte de aprovechar mejor las herramientas que la Caja pone a disposición de sus afiliados y que acompañan todos los aspectos de la vida de los matriculados.
 

¿Qué es el subsidio por hijo incapacitado a cargo?

Es una prestación de la Caja destinada a afiliados con hijos mayores de 18 años, sin límite de edad, que se encuentran a cargo del profesional y cumplen las condiciones establecidas por la normativa vigente. Su otorgamiento requiere la evaluación de la Asesoría Médica de la Caja.

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