Con una vasta experiencia como Perito Contadora en el Departamento Judicial La Plata, la autora ofrece diez consejos que serán de gran utilidad para quienes se inician como peritos contables.

Desde el procedimiento para inscribirse en la Suprema Corte bonaerense hasta el cobro de los honorarios, la profesional brinda detalles sobre el Sistema Judicial, la vida en los Tribunales, la redacción de escritos, el lenguaje técnico, el orden personal, los costos, la presentación de la pericia y las impugnaciones.

En estos trece años que llevo actuando en forma ininterrumpida como Perito Contadora dentro del Departamento Judicial La Plata, he ido adquiriendo experiencias desde el punto de vista profesional, que me permiten concretar mi tarea judicial contable en forma exitosa. Para lograrlo se requiere dedicación, entusiasmo, capacitación y sobre todo, la certeza de que a pesar de que es una labor que genera ingresos de carácter alimentario, no siempre las retribuciones son importantes, y en muchos casos -por distintas razones- pueden ser inexistentes. A pesar de esto último, tengo la plena convicción de que seguiré siendo perito, exponiendo y difundiendo a través de mi espacio personal de capacitación y consultoría, a los actuales y próximos peritos judiciales, lo hermosa que es esta tarea profesional.

 

Clave 1: decisión de ser perito

Ser perito contador, comienza con una decisión que no podemos concretar en forma inmediata y que demanda realizar varios pasos previos. Durante el primer semestre, un curso obligatorio de 48 hs., dispuesto por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires (SCBA), que importa no solo el deber de asistencia sino también el de aprobar su examen. La siguiente acción será la inscripción durante el mes de septiembre (de cada año), y quedar incorporados en los listados que serán publicados durante el mes de diciembre por la SCBA.

¿Cuándo comenzamos a ser peritos? Nuestro inicio será a partir del año siguiente a la inscripción e implica un sinfín de actividades contables, pero sumergiéndonos en el especializado “mundo jurídico de los jueces y abogados”. Allí deberemos estar en consonancia con dichas profesiones, pero equipados con nuestros conocimientos contables.

Clave 2: Sistema Judicial Vs. Tribunales

Hoy en día, a partir de los sistemas electrónicos de gestión judicial, para nosotros los peritos, el ámbito físico de los Tribunales quedó muy limitado para la realización de trámites presenciales, y es por eso que debemos aprender y conocer perfectamente, el funcionamiento de la herramienta informática, a través de la página de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires (www.scba.gov.ar).

El referido sistema de uso obligatorio presenta, en estos tiempos, una Mesa de Entradas Virtual (MEV), y la necesidad de utilizar el dispositivo TOKEN que genera la firma digital personal para cada perito, nos permite concretar notificaciones electrónicas y escritos judiciales. Hay que recordar que es la única manera de realizar presentaciones, para lo cual nuestro mecanismo informático debe funcionar perfectamente.

 

Clave 3: Redacción de escritos

Hablar de redacción es conocer terminología jurídica y de uso habitual en ese mundo, con expresiones preestablecidas como las múltiples abreviaturas de cuando queremos mencionar a las autoridades de un tribunal con un “V.E” (Vuestra Excelencia), o a los jueces con un “V.S” (Vuestra Señoría). Al respecto si bien, recientemente, la SCBA dejó sin efecto este tipo de tratamiento protocolar, lo cierto es que el hábito tardará mucho tiempo en dejarse de lado. Tampoco nos olvidemos del saludo final formal: “PROVEER QUE SERÁ JUSTICIA”.

Estas formas de redacción hay que incorporarlas, sumada siempre a una manera clara de redactar nuestros dictámenes, para que toda la información contable pueda ser comprendida por quienes deben utilizarla para decidir la causa. La clave es siempre el respeto a las diversas Acordadas que nos indican de manera clara y expresa cómo debe ser la forma y el fondo de los escritos.

El ámbito físico de los Tribunales quedó muy limitado para la realización de trámites presenciales, y es por eso que debemos aprender y conocer el funcionamiento de la página web de la Suprema Corte.

Clave 4: Designación como perito judicial

Llegado el ansiado momento de comenzar a actuar, esto conlleva múltiples interrogantes: ¿Podré llevar a cabo la pericia?, ¿y si no me funciona el Token y/o página de la SCBA?, ¿cómo redacto un escrito?, ¿y si no entiendo lo que me están solicitando las partes?

Creo que esas y otras cien preguntas más nos surgirán en ese momento. Pero es hora de comenzar con la tarea y con el pasar del tiempo, irán notando que no es tan complicado como uno pensó inicialmente y que aceptar una designación es muy emocionante, porque sabemos que a partir de ahí enfrentaremos varias actividades a realizar y plazos a respetar. Es dar inicio a un nuevo trabajo, nada menos que como Auxiliares de la Justicia.

Los sistemas electrónicos de gestión judicial reducen al mínimo los trámites presenciales en los tribunales; en su lugar la página web de la Suprema Corte es la nueva “home” de la justicia.

Clave 5: Los “autos caratulados”

Es una terminología que debemos incorporar. Los “autos caratulados”, es la identificación de cada expediente judicial. Al notificarnos la designación se identifica la caratula de ese expediente (o “autos”) y comenzamos a conocer la causa en donde vamos a intervenir, saber sobre el actor, el demandado y cuál es la cuestión llevada a la Justicia. Como perito, siempre recomiendo leer la causa completa, no ir solamente a los puntos periciales que debemos contestar.

Conocer los autos, es saber sobre la historia del juicio, qué dice y reclama cada parte, conocer terminología jurídica empleada por los abogados, legislación, jurisprudencia y documentación de referencia incorporada en la defensa de cada parte. Estoy convencida que es una de las maneras de hacer a la “cultura general del perito” e ir adquiriendo experiencia en este ámbito judicial.

 

Clave 6: nuestros papeles de trabajo

La tarea continúa en nuestro estudio y es la hora de organizarnos internamente. Es una tarea personalísima del perito preparar sus papeles de trabajo y, teniendo en cuenta cada juicio en el que fuimos designados: determinar los puntos periciales, qué documentación hay que solicitar, separar leyes, escalas salariales, entre otras. Recopilaremos información con los datos aportados por las partes, sus abogados, domicilios electrónicos, correo de e-mail, direcciones postales y teléfonos. Es conveniente ir redactando distintos modelos de escritos, que serán de utilidad en cualquier momento de nuestra vida pericial.

 

Clave 7: Compulsa contable-anticipo para gastos

Es hora de realizar la compulsa contable. Como contadores no tenemos la posibilidad de requerir que la parte demandada nos presente la documentación necesaria en nuestro estudio, debemos ir hacia ella. Es por esa causa, y siempre que tengamos que trasladarnos a una distancia considerable fuera del radio de los tribunales, que debemos requerir el pago de anticipo para gastos para realizar la misma.

Hay que recordar que existe un tiempo determinado para hacerlo, por lo que para tener éxito, debemos respetar los plazos y saber que su pedido en forma extemporánea, o un mero “no pedido”, generará un gasto extraordinario e irrecuperable, a cargo del perito contador.

La clave es siempre el respeto a las diversas Acordadas que nos indican de manera clara y expresa cómo debe ser la forma y el fondo de los escritos.

Clave 8: Presentación de la pericia contable

Llegó la hora de la verdad, la tan preciada y deseada “tarea encomendada”, con la redacción de la “Pericia Contable”. Es el momento de trabajar nuevamente en nuestro espacio, con la información recaudada, con nuestros papeles de trabajo, y sobre todo pensando que queremos realizar un dictamen con un grado de detalle extremo.

No debemos pensar que está de más cierta información o redacción. Es preferible sobreabundar en detalles que limitarlos. Nuestra pericia debe ser comprendida por las partes, y sobre todo por quien tiene que decidir sobre la causa. Siempre sostengo que no debemos “sacarnos las pericias de encima”, como si fueran una carga, hay que generar tantas líneas de análisis como podamos presentar, con sus anexos y liquidaciones.

Para evitar pedidos de aclaraciones es preferible sobreabundar en detalles que limitarlos, procurando una correcta comprensión por las partes y por quien decide sobre la causa.

Clave 9: Observaciones-aclaraciones-impugnaciones.

Hay que evitar nuevamente que se nos despierte un nerviosismo incontrolable al recibir una impugnación o, al menos, observaciones o pedidos de aclaraciones, a nuestra pericia. Estos cuestionamientos son normales y frecuentes, sin importar si nuestra tarea fue realizada de la mejor manera. Por supuesto, que el grado de detalle con el que confeccionemos la misma en un momento inicial, evitará en estas contestaciones posteriores, volver a realizar cálculos y análisis y a lo sumo deberemos responder ratificando nuestra pericia original.

Por otro lado recomiendo, y más luego de tantos años de ejercicio, no enojarse o molestarse por la forma en que se expresan las partes sobre nuestra pericia, ya que suele suceder, máxime cuando no les es favorable para los intereses que defienden. En el momento de dar respuesta, manteniendo absoluta profesionalidad, demostremos que nuestro trabajo no es favorecer o perjudicar a ninguna de las partes, sino que damos respuesta según lo solicitado por ambos contendientes, con datos verificados y respeto a las reglas y técnicas de nuestra profesión contable.

 

Clave 10: Honorarios

El cobro de nuestros honorarios es un dato incierto hasta el momento en que los percibimos. Sabemos que la actividad pericial debe generar un honorario de carácter alimentario, o sea, que su cobro es obligatorio y está resguardado. El mismo depende de la forma de conclusión de los juicios y de su monto final. Hasta que llegue ese momento no sabemos cuánto ni cuándo.

En esto existe un problema que ha ido acentuándose con el tiempo, que ocurre en muchos Departamentos judiciales en los cuales, ante la falta de pago, no se permite a los peritos contadores poder reclamar el mismo por cuenta propia, sino que debemos realizarlo únicamente con patrocinio letrado, haciéndonos cargo de los costos que conlleva. Es fundamental que un impedimento de cobro, no nos genere un desgano profesional, que nos impulse a realizar la tarea pericial de manera deficiente y desvalorizada.

Creo que esta clave, la última y quizá la más crucial, sirve para determinar qué clase de peritos contadores queremos ser frente a la Justicia

En conclusión, el ser perito contador no conviene tomarlo como nuestro único trabajo y fuente de ingreso profesional. Hay que considerar que a través de él, lograremos incursionar en el ámbito judicial, convivir con otras profesiones, aprender a realizar redacciones con estilo, conocer diferentes asuntos en donde podamos, con nuestra labor, colaborar con la Justicia en la resolución de conflictos. Por todo lo mencionado, estoy segura que si hacemos nuestra la tarea pericial encomendada, con diligencia y profesionalidad, SERÁ JUSTICIA.

Nuestro trabajo no es favorecer o perjudicar a ninguna de las partes, sino que damos respuesta según lo solicitado por ambos contendientes, con datos verificados y respeto a las reglas y técnicas de nuestra profesión contable.

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